Como habrás leído en otras partes de nuestra página, los hilos no son lo más importante en una sábana. Aquí te explicamos en qué fijarte a la hora de comprar sábanas para tu cama.

¿Qué es lo que realmente importa en las sábanas?

1. La Fibra

Es preferible mil veces una sábana de 300 hilos de Bambú Orgánico o Algodón Pima que una de 1.000 hilos de poliéster o algodón de fibra corta.

Razón: El bambú y el algodón pima tienen fibras largas. Al ser más largas generan menos "puntas" sueltas, creando una superficie lisa, sedosa y resistente, que no genera pelotillas. El poliéster y el algodón de fibra corta, al ser cortas requieren miles de uniones para formar un hilo, las cuales se sueltan con el roce. Esto crea una textura áspera y genera pelusas después de pocos lavados.

2. El Tejido (¿Sateen o Percal?)

Más allá de la cantidad de hilos, la forma en que estos se entrelazan determina si tu sábana se sentirá como una seda líquida o como una camisa de algodón bien planchada. El tipo de tejido define la estructura física de la sábana.

Razón:El Sateen se teje pasando cuatro hilos sobre uno. Al haber más hilo expuesto en la superficie, la sábana es mucho más suave, brillante y con una caída fluida, ideal para quienes buscan lujo y calidez. Por otro lado, el Percale se teje uno sobre uno (como una canasta). Es una estructura más simple y apretada que resulta en una sábana mate, muy resistente y "crujiente", perfecta para quienes sudan mucho porque es ultra transpirable.

3. La Transpirabilidad

Dormir bien depende de que tu cuerpo pueda regular su temperatura. Una sábana de 1,000 hilos es tan densa que actúa como una barrera, atrapando el calor. En cambio, una sábana de 300 a 400 hilos de alta calidad permite que tu piel respire, manteniéndote fresco en verano y abrigado en invierno.